martes, 3 de febrero de 2015

Que Barberá coloque ahora la primera piedra del Parc Central comprometerá la inversión municipal la próxima legislatura

el parque es miiiio
El ayuntamiento, al que la operación le salía gratis en el convenio de 2003, se endeuda para adelantar la ejecución del 40% del jardín

El empeño de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, de poner antes de las elecciones municipales de mayo la primera piedra del Parque Central, sin esperar no ya a la ejecución de las infraestructuras ferroviarias pendientes (túnel, eje pasante y la nueva estación central) sino a la reparcelación del ámbito, lastrará durante cinco años, a partir de enero de 2016, las inversiones del Ayuntamiento de Valencia.

El consistorio, que según el convenio inter administrativo de 2003 no aportaba dinero a la operación ferroviaria, tendrá que endeudarse ahora para poder adelantar una parte del jardín y sin tener, por otro lado, certeza alguna de que el túnel y la estación se vayan a ejecutar y el suelo del ámbito pueda así revalorizarse y subastarse para financiar la operación.

El proyecto de reparcelación, que determinaría el reparto del suelo entre los numerosos propietarios del sector y permitiría a Adif subastar las parcelas y obtener el aprovechamiento urbanístico necesario para pagar las obras del parque „devolviendo al ayuntamiento lo que adelante„ todavía no ha sido presentado después de más de cuatro años desde su adjudicación a Oficina Técnica TES.

Pese a tener muchos elementos en contra, la alcaldesa no quiere acabar la legislatura sin haber puesto en marcha la primera fase del jardín, concretamente, la que no está afectada por las vías ferroviarias. Para ello, por un lado, recurrirá a fórmulas de cesión con los propietarios del suelo de la primera fase del jardín. El primer tramo del jardín se construirá por tanto sobre terrenos que todavía no son técnicamente municipales. El ayuntamiento además no habría llegado todavía a acuerdos con el cien por cien de los propietarios. Por otro lado, ante la falta de liquidez por la venta del suelo para financiar la operación urbanística, el ayuntamiento echará mano del crédito.

La sociedad renegoció en marzo del año pasado nueva línea de crédito de 135 millones de euros para financiar el jardín, cuya devolución se reparten ayuntamiento (25%), Generalitat (25%) y Gobierno (50%). En total, el ayuntamiento tendrá que devolver 45 millones de euros, a partir de enero de 2016, en seis anualidades. Lo anterior supondrá un lastre para las inversiones municipales de los próximos años e hipotecará la gestión de los gobierno municipales venideros. El presupuesto de inversión municipal de este año ha subido hasta los 46 millones de euros, incluyendo las obras del plan Confianza, frente a los 30 millones de euros de 2014.

leer en levante

No hay comentarios:

Publicar un comentario